sábado, 11 de abril de 2026

ORDEN MUNDIAL

https://elordenmundial.com/que-fue-consenso-washington/ 

El Consenso de Washington fue el conjunto de fórmulas económicas neoliberales impulsadas por varios organismos financieros internacionales en los años ochenta y noventa. El economista británico John Williamson acuñó el término inconscientemente en un artículo de 1989 en el que revisaba las diez medidas económicas que profesaban elFondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo y el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, todas ellas con sede en la capital de Estados Unidos, Washington D. C. Estas propuestas conformaron un decálogo del neoliberalismo recetado para abordar la crisis económica de 1989 en Latinoamérica, sumida en una larga recesión conocida como la década perdida

El paquete se presentaba como la fórmula hacia el crecimiento económico, el control de precios y la distribución equitativa. Para la política económica interior, el Consenso recomendaba minimizar el gasto público, los impuestos y las subvenciones, acoger y facilitar la inversión extranjera y local, favorecer a la empresa privada, desregular los precios y los despidos, y asegurar los derechos de propiedad privada, intelectual y de empresa. Para el exterior, prescribía liberalizar las importaciones y exportaciones, y orientar la moneda nacional hacia la competitividad internacional y la exportación no tradicional.

Auge y ocaso del Consenso de Washington

Durante los años ochenta y noventa, los organismos financieros mundiales exigieron aplicar esas medidas para conceder créditos y ayuda financiera. En plena crisis económica mundial a finales del siglo XX, muchos países acataron el decálogo, empezando por los latinoamericanos. Sumido en deuda públicainflación, falta de competitividad internacional y crisis políticas y económicas, el subcontinente necesitaba ayuda del dólar. Le siguieron países africanos y asiáticos también necesitados de financiación e inversión extranjera.

La victoria del sistema occidental en la Guerra Fría y la paulatina adhesión internacional al capitalismo reafirmaron a los organismos financieros sobre la robustez de su decálogo neoliberal. Esta agenda siguió aplicándose tanto para los países capitalistas e industrializados como para las economías en desarrollo que no lograban mejorar su situación financiera. Además, este paquete se recomendaba para transitar de la economía planificada a la de mercado y del subdesarrollo a la prosperidad. Los últimos en aplicarlo fueron los países del antiguo bloque del Este.

El decálogo favoreció la globalización, pero no consiguió estimular radicalmente la actividad económica allá donde se aplicó, a pesar de las estrictas reformas que implicaba. Los buenos resultados económicos de países alejados de la agenda neoliberal, como Corea del Sur, China o Taiwán, agravaron la sensación de fracaso. El propio Williamson, crítico con el decálogo, salió en su defensa a principios del siglo XXI, insistiendo en su validez pero admitiendo que la implementación debía mejorarse. Sin embargo, el FMI y el Banco Mundial se movieron hacia posturas críticas con las medidas neoliberales en Estados Unidos durante el gobierno de George Bush hijo, rompiendo así el Consenso.

CONTRA PRIVATIZACION DEL ESTADO

https://www.brettonwoodsproject.org/es/2019/01/apoyo-del-fmi-y-el-banco-mundial-a-privatizacion-condenada-por-experto-de-la-onu/ 

Un informe de octubre de Philip Alston, el relator especial de la ONU sobre la pobreza extrema y los derechos humanos, sobre el efecto de la privatización en los derechos humanos, criticó duramente su promoción agresiva por parte del Banco Mundial y el FMI, argumentando que la privatización generalizada de bienes públicos en muchas sociedades está “eliminando de forma sistemática la protección de los derechos humanos y marginando aún más a quienes viven en la pobreza”.

Siguiendo los pasos de numerosos informes de la ONU, este informe advirtió contra un “tsunami de privatización sin control” que ha transformado los argumentos para la reducción del déficit fiscal en una ideología de gobernanza que devalúa los bienes y servicios públicos (véase el Observador de Primavera de 2017 y el de Otoño de 2017). El FMI y el Banco Mundial, afirma, están en el centro de este proceso.

BANCA MUNDIAL RECONOCE ERROR

https://www.noticiasfides.com/economia/banco-mundial-reconoce-como-errada-la-privatizacion-de-empresas-112933 



CONSENSO DE WASHINGTON

https://w.wiki/L6Vp 

El concepto y nombre del consenso de Washington fue presentado por primera vez en 1989 por John Williamsoneconomista del Instituto Peterson, un comité de expertos en economía internacional con sede en Washington.[3] John Williamson usó el término para resumir una serie de temas comunes entre instituciones de asesoramiento político con sede en Washington, como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y Departamento del Tesoro de los Estados Unidos. Incluía diez amplios grupos de recomendaciones políticas relativamente específicas:[1]

  1. Disciplina en la política fiscal, enfocándose en evitar grandes déficits fiscales en relación con el producto interno bruto;
  2. redirección del gasto público en subsidios («especialmente de subsidios indiscriminados») hacia una mayor inversión en los puntos clave para el desarrollo del país, servicios favorables para los pobres como la educación primaria, la atención primaria de salud e infraestructura;
  3. reforma tributaria, ampliando la base tributaria y la adopción de tipos impositivos marginales moderados;
  4. tasas de interés que sean determinadas por el mercado y positivas (pero moderadas) en términos reales;[2]
  5. tipos de cambio competitivos;
  6. liberalización del comercio: liberación de las importaciones, con un particular énfasis en la eliminación de las restricciones cuantitativas (licencias, etc.); cualquier protección comercial deberá tener aranceles bajos y relativamente uniformes;
  7. liberalización de las barreras a la inversión extranjera directa (IED);
  8. privatización de las empresas estatales;
  9. desregulación: abolición de regulaciones que impidan acceso al mercado o restrinjan la competencia, excepto las que estén justificadas por razones de seguridad, protección del medio ambiente y al consumidor y una supervisión prudencial de entidades financieras;[2]
  10. seguridad jurídica para los derechos de propiedad.[2

FAMILIAS DOMINANTES


 

BANCA MUNDIAL